miércoles, 9 de febrero de 2011

Ojos negros

                                                                                                                        Foto laluladastereo.com
La última vez que vi a Helenita Vargas fue cuando me invitó a un almuerzo en su casa. Ese día oímos una de las canciones más sentidas y bonitas que se podrán oír jamás. Hubo francachela, gran comilona y a la hora de tomar el café todos empezaron a pedir que cantara la Ronca de oro. Ella no se hizo rogar y de inmediato sacó como de un closet a su guitarrista de cabecera y arrancó a cantar como una endemoniada. Con su azote de cabellera (como le decía ella a la manera como se retiraba de la cara el brillantísimo mechón de pelo) cantó María de la guardia y cantó rosas en el pelo y cantó y cantó todo lo que le íbamos pidiendo. Todas las canciones claro, dedicadas con picardía al ex presidente Alfonso López quien la miraba embobado, mientras que Cecilia, su esposa, no recordaba bien en casa de quién estaba, ni quién cantaba tan animadamente. Así continuó muy entretenida la velada con tonada elegante, guitarra y canción.

-Yo les he cantado todas las canciones que me han pedido –dijo Helenita-, ahora yo quiero que uno de ustedes cante para mí –todos nos miramos aterrados a ver quién iba a ser el macho que se le iba a medir a semejante osadía-. Cecilia –indicó ella-, quiero que me cantes ojos negros. Todos quedamos fríos.

Cecilia un poco titubeante y temblorosa, se alisó la chaqueta del sastre de tweed azul, sonrió con esa sonrisa tan amplia y bonita, se paró como un pajarito indefenso en la mitad de la sala, carraspeó y se despachó con Ochi chernye a capela, en ruso.

Me corrió un escalofrío por la espina dorsal y tuve tantas ganas de llorar que para el fin de la canción se me resbaló un lagrimón. Con voz afinada y recia Cecilia cantaba con sentimiento tan profundo que nos contagió a todos la pasión de su bellísimo canto. Cuando acabó, nos volvió a sonreír a todos, se sentó feliz y volvió a su encierro.
Un adios a Helenita que era monedita de oro